Porteo, cómo me salvó la maternidad

14 Nov

En el primer embarazo no era muy consciente del porteo ergonómico, pero gracias a un familiar que sí lo era y que me regaló la mochila lo descubrí y entendí porque era lo mejor.  A pesar de ello mi hijo cuando salíamos siempre iba en carro, él se dormía por la calle siempre y como nos cogió todo el invierno pues estuvo genial, aunque la mochila la utilizamos desde pequeñito con su reductor era un uso más esporádico. Me encantaba llevarlo en la mochila, lo cómodo que era para salir a la compra, o la playa que veíamos a otros padres tirando del carro por la arena y nosotros tan cómodos con nuestra mochila.

Pero ahí llegó mi chica para demostrarme que el carro no olía a mamá, que en el carro no se escuchaba el corazón de mamá, que en el carro no estaba la tetita lo suficientemente cerca como para comer a demanda, que los besos de mamá se quedaban muy lejos en el carro. Vino para demostrarme que los bebés están mejor cerquita de mamá.

Así los primeros días salía con un carro enorme, un niño de dos años y medio que por mucho que yo le dijera que estuviera al lado mía él quería correr y un niña pequeñita que salía en el carro y llegaba a casa en brazos, yo tirando del carro y sin manos para coger al grande. (Si alguno piensa en que la otra opción era dejarla en el carro llorando quedaba descartada desde el primer momento).

porteo.jpg

Así que recurrí al plan B que pronto se convirtió en A. Portear como regla general. Empecé con la mochila ergonómica de mi hijo, y una que me tocó en un sorteo, pero después descubrí el fular, las bandoleras y los meitais.

porteo3.jpgporteo1.jpg

El porteo me salvó, mi niña estaba tranquila cerquita de mamá y tenía las manos libres para atender al mayor, llevar bolsas…He porteado mucho tiempo, hasta más de tres años y ahora, por lo general va andando a todos sitios, pero si vamos a dar una vuelta por el campo o largos paseos me llevo la mochila por si se cansa y la porteo.

Creo que es un imprescindible en la maternidad, no se puede comprar con esos carros carísimos que se compra toda mamá, Los portabebés ergonómicos te salvan la maternidad.

Lo he utilizado para salir, pero también para limpiar, cocinar, tender, para dormirla cuando era imposible de otra manera, para hacer la compra. Para consolarla, darle de comer, pasearla,…

Ahora que se acerca el frio también tenemos el gran aliado de los abrigos de porteo, como os cuento en este post tienen un precio genial y tienen una calidad excepcional, además lo puedes usar en el porteo o sin el, con lo cual tienen una vida util bastante larga

Incluso me porteado doble en circunstancias en las que mi hijo mayor lo iba a necesitar.

Probadlo, es lo más cómodo, pero no olvidéis que sea un portabebé ergonómico de verdad, que no os vendan las colgonas, que no les llega ni a la suela de los zapatos

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Una respuesta to “Porteo, cómo me salvó la maternidad”

Trackbacks/Pingbacks

  1. Carnaval, ¿te disfrazas? | La casa de la Lactancia - febrero 2, 2017

    […] ovejitas se mezclan con superman, y el porteo me ha vuelto a salvar en ocasiones de mucha gente y barullo, su disfraz y acurricadita a mamá, con hojitas (tetitas) […]

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